La reciente decisión del gobierno de los Estados Unidos de poner fin al programa de parole humanitario para ciudadanos de Cuba, Venezuela, Haití y Nicaragua ha generado una ola de incertidumbre y preocupación entre las comunidades afectadas y los defensores de los derechos de los inmigrantes. Anunciado oficialmente el 24 de abril de 2025, esta medida marca un cambio significativo en la política migratoria hacia estos cuatro países y plantea serias interrogantes sobre el futuro de miles de personas que se acogieron a este programa.
Según los últimos datos del Departamento de Seguridad Nacional, unas 110.000 personas de Cuba, 210.000 de Haití, 93.000 de Nicaragua y 117.000 de Venezuela accedieron a EE.UU. bajo este programa.
La decisión de Trump se basa en la argumentación de que el programa de "parole humanitario" excedió los límites establecidos por la ley federal. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha señalado que esta acción busca restablecer el propósito original del programa, evaluando a los migrantes de manera individual. Como resultado, los beneficiarios afectados perderán su protección contra la deportación y deberán abandonar Estados Unidos antes de la fecha mencionada, a menos que regularicen su estatus migratorio a través de otros medios legales.
¿Qué era el Parole Humanitario?
El parole humanitario es una herramienta discrecional utilizada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de los Estados Unidos para permitir que personas que de otra manera no serían admisibles al país ingresen temporalmente por razones humanitarias urgentes o de interés público significativo. Para los ciudadanos de Cuba, Venezuela, Haití y Nicaragua, este programa se había convertido en una vía crucial para buscar refugio y mejores oportunidades ante las complejas crisis políticas, económicas y sociales que atraviesan sus naciones.